¿Qué es el coaching sistémico?
- Gaston Padilla
- hace 3 días
- 3 Min. de lectura

El fin de semana estuve en una charla de coaching sistémico. No fui buscando motivación ni frases bonitas para redes. Fui por curiosidad profesional… y salí con algo mejor: claridad incómoda.
Uno de los ejercicios fue tan simple que casi parece un juego, pero ahí está la trampa: los ejercicios simples son los que más revelan.
Nos pidieron: Escribir quiénes están en nuestro sistema.
Representarlos con figuras.
Colocarlos en una grilla.
Darles tamaño, posición
y dirección de mirada.
Y cuando lo ves armado, el sistema empieza a hablar solo.
Ahí confirmé algo: Muchos negocios no están estancados por falta de talento, sino por desorden invisible.
Todos vivimos dentro de sistemas (aunque no seamos conscientes)
Este fue uno de los grandes aprendizajes de la charla y conecta perfecto con la vida real:
Todos vivimos dentro de sistemas. Pero pocos elegimos conscientemente cuál sistema estamos analizando.
Ejemplos claros:
“No logro vender más”
“No me gusta prospectar”
“Mi equipo no ejecuta”
“Todo depende de mí”
“Trabajo mucho y avanzo poco”
Eso no son quejas. Son sistemas activos.
El problema es que la mayoría intenta resolverlos desde la emoción o la fuerza de voluntad, cuando lo correcto es mapear el sistema primero.
El ejercicio que te desnuda el negocio (y a ti)
Paso 1: Elige el sistema que quieres analizar
No todo a la vez. Uno solo.
Ejemplos:
Sistema de ventas
Sistema de liderazgo
Sistema comercial
Sistema de toma de decisiones
Sistema personal dentro del negocio
La claridad empieza cuando enfocas.
Paso 2: Identifica los elementos del sistema
Aquí no solo van personas.
Incluye:
Tú
Equipo
Clientes
Procesos
Miedos
Creencias
Decisiones pasadas
Objetivos no dichos
Muchos líderes descubren aquí algo incómodo: el pasado sigue sentado en la mesa.
Paso 3: Tamaño y posición
El tamaño no es jerarquía. Es peso real en el sistema.
¿Quién ocupa más espacio?
¿Quién parece pequeño pero influye mucho?
¿Quién debería ser grande y está minimizado?
Aquí suele aparecer una verdad dura: el negocio gira alrededor de una persona, no de un sistema.
Paso 4: ¿Hacia dónde está mirando cada elemento?
Este punto es oro.
Algunos miran al pasado.
Otros solo al problema.
Otros al cliente.
Otros a apagar incendios.
Muy pocos al futuro.
Cuando los elementos no miran en la misma dirección, no hay estrategia que aguante.
Las 3 leyes del sistema aplicadas a negocio
El coaching sistémico se apoya en los principios de Bert Hellinger, y cuando los entiendes desde empresa, todo cobra sentido.
1. Ley de pertenencia
Todo lo que forma parte del sistema tiene derecho a existir.
En empresas se rompe cuando:
Se excluye a alguien “porque ya no suma”
Se ignora a un socio fundador
Se invalida la historia del negocio
2. Ley del equilibrio (dar y recibir)
Cuando alguien da demasiado y recibe poco:
Se quema
Se frustra
Se va
Cuando alguien recibe mucho y da poco:
Se acomoda
Frena al equipo
El desequilibrio siempre se paga: en clima, energía o resultados.
3. Ley del orden y jerarquías invisibles
No hablo de cargos. Hablo de autoridad real.
Fundadores que ya no lideran pero siguen mandando
Colaboradores antiguos que pesan más que el gerente
Decisiones que nadie cuestiona “por respeto”
El sistema odia el desorden. Y cuando hay desorden, responde con caos.

Objetivos: el punto que más valor aporta
Uno de los momentos más potentes fue entender que no todos persiguen el mismo objetivo, aunque estén en la misma empresa.
Objetivo del sistema
Sobrevivir y mantenerse estable. Por eso el sistema se resiste al cambio.
Objetivo del equipo
Cumplir, pertenecer, no quedar mal.
Objetivo de las personas
Seguridad, reconocimiento y equilibrio personal.
Mi objetivo dentro del sistema
Aquí está la bomba.
Muchos líderes dicen que quieren crecer, pero en el fondo buscan:
Control
Aprobación
No equivocarse
No decepcionar a alguien del pasado
Hasta que no alineas tu objetivo personal con el del negocio, el sistema no avanza.
El Lado B del coaching sistémico
Esto no es terapia. No es motivación. No es “fluye y confía”.
Es ver con claridad brutal que:
A veces tú eres el cuello de botella
A veces el problema que más criticas es el que más proteges
A veces el sistema funciona exactamente como tú lo diseñaste
El coaching sistémico no te dice qué hacer. Te muestra dónde estás parado.
Y cuando eliges conscientemente el sistema que quieres analizar, identificas sus elementos y los ordenas, algo cambia: El negocio deja de pelear contigoy empieza a trabajar a tu favor.
Si deseas profundizar, aprender más o aplicar coaching sistémico organizacional y empresarial de forma práctica, puedes contactar a ICEDA al 9442-3788.

A veces no necesitas más ideas. Necesitas ver el sistema completo… y ordenarlo.
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