LA PARADOJA DE LA ELECCIÓN: Más opciones no venden más
- Gaston Padilla
- hace 1 día
- 3 Min. de lectura

El mito más caro del retail moderno
Más surtido no significa más ventas. Significa más confusión.
Y la confusión no convierte.
Durante años, las empresas han creído que ofrecer más opciones aumenta la probabilidad de compra. Más colores.
Más presentaciones.
Más precios.
Más promociones.
Más SKU.
Pero la evidencia psicológica y los datos comerciales dicen otra cosa.
Barry Schwartz lo explica magistralmente en The Paradox of Choice: cuando aumentamos las opciones, aumentamos la ansiedad, el arrepentimiento y la parálisis.
Daniel Kahneman, en Thinking, Fast and Slow, nos da la base científica: nuestro cerebro no está diseñado para decidir entre demasiadas alternativas.
Y en retail, eso se traduce en una palabra peligrosa: abandono.
La Paradoja de la Elección aplicada a negocios
En términos simples:
Más opciones → Más esfuerzo cognitivo → Más fricción → Menos conversión.
El consumidor no quiere decidir.
Quiere sentirse seguro al decidir.
Cuando enfrenta 40 opciones similares:
Se activa el Sistema 2 (analítico, lento, agotador).
Se incrementa el riesgo percibido.
Se posterga la compra.
O simplemente no compra.
En cambio, cuando simplificamos:
Activamos el Sistema 1 (rápido, intuitivo, emocional).
Reducimos fricción.
Aceleramos la decisión.
Aumentamos la satisfacción post-compra.
Y la satisfacción es la antesala de la fidelización.
Caso 1: Retail farmacéutico
Imagina una categoría de vitaminas con 60 presentaciones:
Diferentes dosis
Diferentes combinaciones
Diferentes tamaños
Diferentes marcas
Diferentes promociones
El cliente no sabe cuál elegir.
Pregunta.
Duda.
Compara.
Se cansa.
El tiempo de decisión aumenta.
La tasa de conversión cae.
La rotación se concentra solo en 10 SKU.
Los demás inmovilizan capital.
Cuando se optimiza el portafolio:
Se reducen duplicidades.
Se segmentan opciones por necesidad clara.
Se crean señales visuales de recomendación.
Resultado:
Menor tiempo de decisión.
Mayor claridad.
Mejor margen por priorización estratégica.
Caso 2: Óptica EYE
En óptica, demasiados modelos pueden generar el efecto contrario al deseado.
Cuando el cliente prueba 25 monturas:
Termina confundido.
Ya no sabe cuál le gustaba más.
Postpone la compra “para pensarlo”.
En cambio, cuando el asesor filtra:
3 opciones alineadas a estilo.
2 opciones alineadas a presupuesto.
1 recomendación experta.
La decisión se vuelve emocional y segura.
Menos opciones.
Más confianza.
Más cierre.
Porque el cliente no quiere más modelos.
Quiere una guía experta.
Caso 3: Supermercados y consumo masivo
En categorías como cereales o yogures, el 70% de las ventas suele concentrarse en menos del 30% del surtido.
El resto ocupa espacio, inventario y capital.
La falsa creencia es:“Si lo quito, pierdo ventas.”
La realidad suele ser:“Si lo simplifico, gano rentabilidad.”
Menos ruido.
Más foco.
Mejor experiencia.
El Lado B: Por qué las empresas siguen creyendo que más es mejor
Porque internamente más surtido se percibe como:
Más poder de negociación.
Más percepción de variedad.
Más respuesta a “todos los segmentos”.
Más sensación de control.
Pero estratégicamente, más opciones mal gestionadas generan:
Inventario lento.
Margen diluido.
Canibalización interna.
Confusión del cliente.
Mayor costo operativo.
Muchas empresas optimizan para compras.
Pocas optimizan para decisiones del consumidor.
Y ahí está la diferencia entre vender y escalar.
Impacto real en métricas
Cuando simplificas estratégicamente:
La tasa de conversión aumenta.
El tiempo de decisión disminuye.
El ticket promedio mejora al facilitar upselling guiado.
La rotación de inventario se acelera.
El margen mejora al priorizar SKU estratégicos.
Simplificar no es reducir.
Es diseñar mejor.
Mini caso aplicado
Una cadena regional con 1,200 SKU en cuidado personal identificó que el 65% de las ventas provenían de 300 productos.
Se rediseñó el surtido.
Se eliminaron duplicidades.
Se reorganizó visualmente la categoría.
Resultados en 6 meses:
+12% en conversión.
+8% en margen bruto.
-18% en inventario inmovilizado.
Reducción significativa en quiebres de stock estratégicos.
No vendieron menos.
Vendieron mejor.
El cliente no quiere libertad infinita.
Quiere claridad.
No quiere más opciones.
Quiere mejores opciones.
La arquitectura de decisiones es una ventaja competitiva silenciosa.
Y quien la domina, vende más con menos.
En mi libro El Lado B del MKT, ya disponible en Amazon, profundizo cómo la psicología aplicada al marketing puede transformar la manera en que diseñamos experiencias comerciales.
Y desde Foco Creativo ayudamos a empresas a simplificar portafolios, optimizar surtidos y diseñar experiencias que convierten mejor, con menos complejidad.
Porque en retail, claridad es rentabilidad.




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