top of page

Cómo dejar de elegir vino por la etiqueta y empezar a elegir por el estilo: la guía que todos desearíamos haber leído antes


ree

Hay un momento en el viaje de todo amante del vino —principiante o apasionado— donde llegamos a la misma conclusión:


Elegir vino por la etiqueta es como escoger pareja por la foto del perfil. Puede salir bien… pero también puede salir carísimo.


La verdad es simple: la botella puede verse preciosa, puede tener dorado, relieve, un nombre francés que ni el diseñador entendió…pero nada de eso te dice si el vino es tu estilo.


Hoy vamos a cambiar eso. Hoy te voy a contar lo que todos hubiéramos querido saber antes de enamorarnos del vino.


El punto de partida: ¿qué estilo de vino te gusta realmente?


No te compliques. Basta con responder tres preguntas honestas:


1) ¿Te gustan las bebidas dulces o totalmente secas?


Si disfrutas jugos, cocteles dulces o sodas suaves, tu entrada al vino puede ser:

  • Moscato, Riesling (semi-dulce) o un Lambrusco.


Si eres más de café amargo, chocolate oscuro y bebidas poco dulces, vas a conectar mejor con:

  • Cabernet Sauvignon, Tempranillo, Malbec, Sauvignon Blanc.


2) ¿Prefieres sabores suaves o intensos?

Un vino suave se siente como una conversación tranquila; uno intenso es como un debate apasionado.

  • Suaves: Pinot Noir, Gamay, Beaujolais, Chenin Blanc.

  • Intensos: Syrah, Petit Sirah, Zinfandel, Cabernet.


3) ¿Te gustan las bebidas frescas o las más cremosas/aterciopeladas?

  • Frescas: vinos blancos, rosados, tintos jóvenes.

  • Aterciopelados: tintos con barrica, Chardonnays cremosos, Merlot suaves.


Con solo estas tres respuestas ya estás más adelantado que la mayoría de gente que compra vino “a ciegas”.


La verdad que nadie te dice: lo que te gusta hoy NO define tu futuro


Muchos empiezan con Moscato… y años después aman los Cabernet secos. Otros comienzan con vinos intensos… y de pronto descubren la magia de un Pinot Noir ligero.


El vino evoluciona contigo. Tus gustos cambian, tu paladar crece, tu curiosidad despierta.

Lo importante no es “saber de vino”. Lo importante es saber de ti.


Cómo leer una etiqueta sin sentir que estás descifrando un jeroglífico


Aquí va la guía práctica, sin tecnicismos:


Región Si dice Marlborough, es muy probable que sea un Sauvignon Blanc fresco. Si dice Mendoza, prepárate para Malbec intensos. Rioja: Tempranillos elegantes.Chianti: Sangiovese vibrante.


La región es una pista gigante.


Año Los vinos jóvenes suelen ser más frutales.Los más viejos, más complejos.Si estás empezando, quédate con jóvenes.


Varietal (la uva) Esto te habla directo del estilo.La uva es tu brújula.


% de alcohol Un secreto:

  • Más de 14% = más intensidad.

  • Menos de 13% = más suavidad y frescura.


Ejemplos prácticos (porque nadie aprende solo con teoría)


Caso 1: “Gasto L.800 en un vino que no me gustó”

A muchos les pasa. Compran lo más caro pensando que “caro = bueno”. Resultado: frustración y un vino durmiendo en el mueble.


La solución: elige por estilo, no por precio.Un vino de L.350 puede darte una experiencia espectacular si va con tu paladar.


Caso 2: “Quiero un vino para una cena sin fallar”

Elige un Pinot Noir. No compite, no invade, abraza cualquier comida. Es el “amigo simpático” del mundo del vino.


Caso 3: “Solo quiero algo fresco para tarde de amigos”

Ve por un rosado provenzal o un Sauvignon Blanc. No fallan.


Cómo pasar de “no sé nada” a “ya sé lo que me gusta” en una noche


Haz esto la próxima vez:

  1. Compra tres vinos distintos:

    • uno suave,

    • uno medio,

    • uno intenso.

  2. Sirve un poco de cada uno.

  3. Da tres sorbos:

    • el primero para conocer,

    • el segundo para entender,

    • el tercero para decidir.


Te prometo que al terminar esa botella vas a saber más que leyendo 50 blogs de vino.


Para apasionados que quieren dar el salto al siguiente nivel

  • Prueba la misma uva de países diferentes.

  • Compra un vino sin barrica y otro con barrica para comparar.

  • Haz catas a ciegas (te sorprende más de lo que crees).

  • Lleva un cuaderno de vino (o tus notas en el celular): escribe lo que sentiste. Eso vale oro.


Preguntas y Respuestas (rápidas, humanas y sin pose)


¿Si no entiendo de vino estoy mal?

No. Estás empezando, y eso es emocionante.


¿Es cierto que los vinos caros siempre son mejores?

No. Son diferentes, no siempre mejores. El mejor vino es el que a ti te gusta.


¿Me debe gustar el vino seco para ser “serio”?

Para nada. Aquí no hay exámenes. Si te encanta el dulce, celebralo.


¿Cómo sé si un vino está dañado?

Si huele a vinagre, humedad o cartón mojado… no lo tomes.


¿Cuál es el mejor vino para regalar?

Un Pinot Noir o un Sauvignon Blanc. Universales, seguros, deliciosos.


El vino es más que una bebida: es una conversación contigo mismo. Entre aromas, sorbos y descubrimientos, vas aprendiendo a escucharte. Y cuando empiezas a elegir por estilo —por tu estilo— el vino deja de ser intimidante y se vuelve un viaje personal.


Nos vemos el próximo #ViernesDeVino. Salud por los que están empezando y por los que ya se dejaron enamorar.


Comentarios


Descubre el lado B de las ideas

Marketing, vinos y poesía que inspiran, enseñan y transforman

En este espacio comparto lo que me mueve:

  • Estrategias de marketing reales para emprendedores y empresas.

  • Historias del vino que conectan con la vida y las relaciones.

  • Palabras, libros y poemas que dejan huella.

Un blog donde negocio y cultura se encuentran, y cada publicación es una invitación a ver el mundo desde otra perspectiva.

bottom of page