top of page

Los errores más caros que cometí este año y por qué volvería a cometer algunos


Cierro el año con algo claro: no todos los errores se pagan con dinero, pero los más caros casi siempre empiezan con una mala decisión emocional.


Este no es un post para quedar bien. Es un balance real. Sin épica. Sin humo. Porque si algo aprendí en mis emprendimientos este año es que el marketing no te quiebra, te quiebran las decisiones que evitás.


Acá van los errores que más me costaron. En plata, en tiempo, en energía… y en paz mental.


1. Decir que sí cuando mi intuición ya había dicho que no

Este fue el más caro. No por una factura puntual, sino por el desgaste acumulado.

Clientes que desde la primera reunión mostraban señales claras:

  • Urgencia sin claridad

  • Precio antes que valor

  • Expectativa de milagros, no de procesos

¿Y qué hice? Lo que muchos hacemos: racionalicé el error.


“Capaz esta vez es distinto.” “Seguro lo puedo manejar.” “El negocio necesita flujo.”


Spoiler: no fue distinto. El proyecto se volvió pesado, la relación tensa y el resultado mediocre.

Aprendizaje: No todos los ingresos valen lo mismo. Hay dinero que entra… y energía que se va para siempre.


2. Confundir actividad con avance

Este año trabajé mucho. Demasiado.

Reuniones, ideas, propuestas, contenidos, planes. La agenda llena. La cabeza cansada.

Pero no todo lo que te mantiene ocupado te hace avanzar.

Durante meses estuve:

  • Ajustando detalles que no movían el negocio

  • Perfeccionando cosas que nadie había validado

  • Reaccionando más de lo que estaba construyendo


Aprendizaje: El crecimiento no se siente productivo, se siente incómodo. Si todo fluye, probablemente estás girando en círculos.


3. No poner precio al desgaste mental

Este error no aparece en ningún Excel. Pero es devastador.


Acepté dinámicas que me drenaban:

  • Mensajes a cualquier hora

  • Cambios de rumbo sin criterio

  • Urgencias ajenas convertidas en prioridades propias

Y lo más peligroso: me acostumbré.


Aprendizaje: Si no ponés límites, el mercado te los pone. Y siempre son más caros. Por suerte tome la decision correcta.


4. Enamorarse de ideas antes de probarlas

Como marketero, lo sé. Como emprendedor, lo olvidé más de una vez.

Me enamoré de conceptos:

  • “esto debería funcionar”

  • “es una gran idea”

  • “el mercado lo va a entender”

Algunas funcionaron. Otras no.


El problema no fue fallar. El problema fue invertir demasiado antes de validar.


Aprendizaje: Las ideas no se validan con likes ni con aplausos. Se validan con decisiones reales del mercado.


5. Postergar conversaciones incómodas

Este error siempre se cobra con intereses.

Conversaciones que debí tener antes:

  • Sobre expectativas

  • Sobre dinero

  • Sobre roles

  • Sobre hasta dónde sí y hasta dónde no

Las postergué por comodidad. Por no incomodar. Por “después lo vemos”.


Aprendizaje: Toda conversación incómoda que evitás hoy se convierte en un conflicto caro mañana.


6. Creer que podía con todo, solo

Este año también aprendí algo duro: La autosuficiencia es una trampa elegante.

Pensé:

  • “yo puedo”

  • “no necesito ayuda”

  • “después delego”

Resultado:

  • decisiones más lentas

  • menos perspectiva

  • más carga mental


Aprendizaje: No pedir ayuda no te hace fuerte. Te hace lento.


¿Y por qué volvería a cometer algunos de estos errores?

Porque algunos errores no se evitan. Se atraviesan.

Porque:

  • Te enseñan a elegir mejor

  • Te obligan a poner límites

  • Te muestran quién sos cuando el negocio aprieta

Este año no fue perfecto. Pero fue honesto.

Y prefiero un año caro en aprendizajesque barato en conciencia.


Si estás cerrando el año cansado, dudando o replanteándote cosas, no estás fallando. Estás aprendiendo en serio.


El verdadero error no es equivocarse. Es repetir el mismo error… solo porque ya lo conocés.


Nos leemos del otro lado. En el Lado B. Donde no todo brilla, pero todo enseña.

Gastón Padilla W.

Comentarios


Descubre el lado B de las ideas

Marketing, vinos y poesía que inspiran, enseñan y transforman

En este espacio comparto lo que me mueve:

  • Estrategias de marketing reales para emprendedores y empresas.

  • Historias del vino que conectan con la vida y las relaciones.

  • Palabras, libros y poemas que dejan huella.

Un blog donde negocio y cultura se encuentran, y cada publicación es una invitación a ver el mundo desde otra perspectiva.

bottom of page