"Estás caro." Esa frase no habla de tu precio. Habla de tu propuesta. Porque cuando un cliente te dice que eres caro, no está comparando números… está comparando percepciones. Y en ese juego, el que mejor construye valor, gana. Aquí está el Lado B que muchos no quieren aceptar: bajar precios es la salida fácil… pero también la más peligrosa. Porque te vuelve reemplazable. Hoy te explico por qué el precio no es tu problema y qué hacer realmente cuando el cliente te pone esa et